6.11.06

La cultura de la inmediatez


Parece que el sino de los tiempos es éste. La obsesión por lo inmediato, lo finito. Es un hecho trasladable a prácticamente todos los ámbitos de nuestra realidad circundante. Lo importante no es el conocimiento adquirido, sino el saber urgente. La mejor forma de sobresalir en una charla de café no es alardear de una cosmogonía propia, analizar coherentemente la situación política o poseer conocimientos enciclopédicos de cualquier ámbito de creación, sino saber quién es quién en el minuto preciso que tiene lugar la charla, o saber cuál es la serie de moda, el título a punto de estrenarse, o el libro ya publicado fuera y aún sin traducción. Los nuevos héroes de este nuevo milenio son personajes intrascendentes que amortizan sus 15 minutos de fama mediática que preconizaba Warhol.
Reconozco que yo también me he dejado arrastrar por esta marea de la inminencia. Me obsesiono con seguir el último capítulo de la teleserie adictiva del momento (léase "Perdidos", "Prison Break", "Galáctica", "How I Met Your Mother" o la fascinante "Héroes"), sin reparar en condiciones, formas o vías. He pasado de una obsesión por la perfección (formatos correctos, versión original, el dvd como panacea) a contagiarme por la necesidad de ser el primero en conocer, el único en saber, para luego alardear de ello ante mis (sufridos) conocidos. Internet, como herramienta cuyas virtudes innegables parecen empeñados en contradecir los nuevos agoreros milenaristas, es la príncipal culpable de este nueva tendencia postmoderna.
Pero como cantaba el amigo Prince, más bien parece tratarse de un "Sign'O The Times".

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Totalmente de acuerdo contigo. La Red nos "infoxica" y es difícil no querer estar a la altura de la velocidad con que nos presenta tantísimas ideas.

20:33  

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